Al del piano le pediría….

Al tipo ese que sacó un piano a la calle para toca Imagine le pediría que por favor vaya a Siria, Gaza o Afganistán, por citar algunos, y lo toque allí para ver si los convence. Igual no hemos caído que sería así de fácil. Tal vez lo mínimo que le hagan sea cortarle las manos pero, oye, ya puestos a montar ese melodrama que lo intente allí que es donde se genera toda esta mierda, no?

Ni Francia ni Europa van a aprender

Y van……

Lo ocurrido en la noche de ayer en Francia era algo predecible, diría que hasta lógico. El poco control fronterizo, la asimilación de todo tipo de refugiados y, sobre todo, la tendencia suicida a querer respetar una religión que no persigue otra cosa que la erradicación de nuestro modo de vida nos lleva a situaciones como esta.

Aún no han sido reivindicados los atentados pero el gobierno francés ya ha adjudicado la autoría al Estado Islámico, la nueva cara visible de algo mucho mayor. Y aquí está el problema, tendemos a culpar al actor pero no vamos más allá.

Puede que el Estado Islámico sea el ejecutor, como lo antes era Al Qaeda y en un futuro sea otro con una nueva denominación pero la realidad es que detrás de todo esto solo hay una cosa, el Islam.

Hasta que no nos demos cuenta de eso de nada servirá lanzar ataques a posiciones islamista o detener a radicales. Todo musulmán es un combatiente durmiente contra nuestra civilización.

¿Qué hacer ahora? ¿Ir a Siria a bombardear al Estado Islámico? Los ataques han sido en Paris, ¿acaso crees que bombardear a miles de kilómetros va a solucionar algo en este momento? La respuesta es NO.

Hay que lanzar un plan de actuación fuerte y conjunto:

- Detención de todos los imanes radicales que hay en territorio europeo, que son muchos y campan a sus anchas.

- Cerrar todas las mezquitas donde estos clérigos ejercen su labor.

- Prohibición de burkas en la calle y todo tipo de lugares públicos.

- Revisar todas las alianzas existentes con los países islámicos que, se sabe, financian al terrorismo, como Qatar, Arabia Saudí, Irán,…

- Prohibir la nacionalidad a todo árabe, con efecto retroactivo, aun siendo hijos de estos y nacidos aquí.

- Estudio y revisión anual de los permisos de residencia a todos los musulmanes llegados a Europa. En caso de sospecha, falta de integración o desconocimiento del idioma expulsión directa sin posibilidad de retorno.

- Prohibir la financiación europea a gobiernos como el palestino, ya que este dinero va directamente a las manos de grupos terroristas como Hamas.

- Sanciones y fuertes medidas contra Turquía, que ha permitido el paso de yihadistas hacia Siria y vuelta.

Dejémonos de medias tintas. Ya está bien.

Irán sigue y sigue 

Irán sigue toreando al resto de países, sobre todo a Obama que parece ser el más interesado en dejarse engañar y seguir bailando al son de la República Islámica.

Es tal el descaro del país musulman que, recientemente,  han mostrado túneles llenos de misiles balísticos que podrían cargar bombas nucleares. Amir Ali Hayizadeh, director de la fuerza aérea de la Guardia Revolucionaria, manifestó que tienen un alcance de 1,700 a 2,000 kilómetros.

   
 

Merkel, otra vez fastidiando

Merkel no ha tenido suficiente con terminar de hundir económicamente a media Europa. Ha sido la culpable de la barra libre a todos los refugiados de Siria y, ahora, baila al son de Turquía y pretende darle miles de millones para que controlen a los refugiados, después de que Turquía dejara pasar a todos los integristas que pasaban por allí.

Un año después

Por un motivo u otro, hace casi un año desde la última vez que escribí alguna entrada en este blog. Desde entonces han pasado muchas cosas relacionadas con el mundo islámico.

En Siria continua una guerra que ha destapado una nueva pesadilla para Occidente, el Estado Islámico. Irán sigue adelante con su proyecto nuclear mientras EEUU baila al son que la República Islámica marca. Europa fue nuevamente golpeada con el atentado del periódico Charlie Hebdo. En España se producen detenciones relacionadas con el integrismo musulmán, incluyendo cierto individuo que estuvo en Guantánamo y que iba por los distintos medios de este país auto proclamándose víctima inocente. Y la lista sigue y sigue.

¿Dónde estamos? ¿Hacia dónde nos dirigimos?

Actualmente el mayor problema que sacude la política internacional y europea es el tema económico. Estamos tan centrados en esta circunstancia que nada parece distraer nuestras miradas. La llegada del Estado Islámico no ha supuesto un nuevo frente en la lucha entre dos mundos, más allá de algunos titulares en la prensa nacional.

Las decapitaciones publicas, la destrucción de complejos arquitectónicos históricos y el avance continuado de su territorio no consigue arrancar más de un “¡vaya lo que hacen!” entre los que son obligados a ver la noticia en un telediario o caen, por curiosidad, en una web de un periódico digital.

Nadie quiere enfrentar el problema. Los países europeos siente que no va con ellos. Una mezcla de “eso sería muy caro” unido a un extraño cariño hacia el mundo musulmán que siempre han profesado las altas esferas de la Unión Europea. El ciudadano de a pie no es muy diferente. Parece que el tema no interesa. Siente que está lejos, que eso nunca pasará aquí y que no tenemos por qué hacer nada al respecto. En su interior, piensa que aún hay tiempo en el caso de que tuviésemos que hacer algo.

Y mientras, el flujo continuado de inmigración musulmana, el nacimiento de niños de familias musulmanes asentadas, que no integradas, en Europa suma y sigue día a día. Una bomba de relojería que estallará el día menos pensado. Pero no pasa nada. “Lo de Charlie Hebdo es algo aislado, algún que otro integrista suelto”. Nadie se plantea lo que supone que los terroristas hubiesen nacido en la propia Francia, criados en el sistema educativo francés, con las mismas oportunidades que cualquier francés autóctono, de los que su familia es francesa desde Napoleon o antes. Tampoco ven el peligro a que uno de los que cortan cabezas en el Estado Islámico hubiese nacido en Inglaterra y hable un ingles tan refinado como alguien de Oxford. ¿No ven el peligro los españoles que eran vecinos de algunos de los que lo dejó todo en un país desarrollado y se fueron a luchar a Siria del lado del Estado Islámico?

Y el tema iraní. El bueno de Obama está consiguiéndolo. En su interior se ha propuesto nuclearizar Oriente Medio y que Israel sienta el verdadero peligro. No hace lo más mínimo por frenar la bomba atómica iraní. Y no solo eso, tampoco mueve un solo dedo a la hora de frenar la enorme influencia que la Republica Islámica está alcanzando en la región, con un país llamado Irak casi rendido a sus pies, y Siria, donde su ayuda es la única que mantiene en el poder a Al Asad.

Obama, que personaje. El racismo negro trajo a un presidente mediocre, de raíces musulmanas, con un odio hacia Israel que le cuesta disimular. ¿Qué mundo quieres dejar tras tu mandato? Traicionó a Mubarak. Definió como ejemplo democrático la llegada de los Hermanos Musulmanes, cuestionó su caída. ¿Qué será lo siguiente?

Queda poco para la finalización de su presidencia y creo que aún queda por mostrar su golpe final, algo que lleva preparando desde hace tiempo, el reconocimiento del Estado Palestino. La gran justificación para el integrísimo islámico de que mediante el terror, los escudos humanos, las bombas en mercados y autobuses, se consigue todo. Ojalá me equivoque pero no lo creo.

Después de un año sin escribir nada sigue igual, todo está peor. Ante esto, “la lucha continua”.